La vida
se manifiesta
en el arte
en crear imágenes
o palabras o sentimientos
en sacar de la nada
algo digno de admiración
algo agradable
para el que crea
y
quizás
para el que percibe.
Una manifestación de un mundo
ajeno al nuestro
traido a nuestro universo
por el deseo irrefrenable
que la vida inyecta
en el espíritu inquieto
convirtiéndolo en su instrumento
que proyecta
desde las fronteras de lo que es
trayéndonos algo de lo que hay
donde está lo que no es.
Lo acosa
al artista
lo apremia
la vida
a compartir
a plasmar
a convertir
algo que no es
en algo que sí es
y se admira
el artista
cuando se alegra
la vida
cuando sonríe
el infinito
cuando crece
el espíritu
cuando plasma lo que no es
y lo convierte en algo que sí es
y hace
el arte que es. |